NATURALEZA, MALA GESTIÓN Y CORRUPCIÓN: CUANDO EL DESASTRE NO ES INEVITABLE

 


La fuerza de la naturaleza y los límites del control humano

La fuerza inconmensurable y peligrosa de la naturaleza se concentra principalmente en regiones donde confluyen bordes tectónicos destructivos, intenso vulcanismo, climas extremos y grandes sistemas fluviales, como el Cinturón de Fuego del Pacífico, el Caribe, el sudeste asiático y los grandes deltas de Asia. En estas zonas, terremotos, erupciones volcánicas, huracanes e inundaciones son fenómenos inevitables porque responden a la dinámica interna de la Tierra y a la energía del sistema climático, fuerzas que el ser humano no puede detener ni controlar directamente.

Sin embargo, el hombre sí puede reducir drásticamente sus consecuencias mediante la ciencia y la prevención: planificación urbana fuera de zonas de alto riesgo, construcción antisísmica, sistemas de alerta temprana para tsunamis, huracanes y crecidas, educación de la población y protección de ecosistemas naturales como manglares, bosques y humedales. Así, aunque la naturaleza siga siendo poderosa, la vulnerabilidad humana frente a ella no tiene por qué serlo.

España: riesgos moderados, desastres evitables

España no está entre las zonas donde la fuerza de la naturaleza es inconmensurable y devastadora a escala global. Aun así, es un país vulnerable a fenómenos localmente peligrosos cuya gravedad se ve amplificada por la ocupación humana del territorio. La diferencia clave es que aquí el riesgo es, en gran medida, gestionable con prevención.

Cuando esa prevención falla, el desastre aparece. En España, donde los fenómenos naturales suelen ser moderados, las catástrofes surgen cuando lluvias intensas, incendios o sequías se combinan con infraestructuras mal mantenidas y una planificación deficiente. La falta de limpieza y encauzamiento de ríos y ramblas incrementa el riesgo de inundaciones; el abandono de los montes y la escasa gestión forestal favorecen incendios más virulentos; carreteras, redes ferroviarias y de comunicación sin inversión suficiente colapsan en episodios críticos; y la ausencia de mantenimiento en presas, pantanos y sistemas de drenaje convierte eventos meteorológicos normales en emergencias graves.

La política como multiplicador del riesgo

En este contexto, la política actúa como un auténtico factor multiplicador del riesgo: no crea terremotos ni tormentas, pero sí decide cuántas víctimas y daños habrá cuando ocurren. Por ello, muchos de los llamados “desastres naturales” son en realidad desastres socioambientales, evitables en gran parte mediante inversión sostenida, gestión técnica independiente, mantenimiento preventivo y una cultura institucional basada en la previsión y no en la reacción.

Cuando estas decisiones fallan, la naturaleza solo termina el trabajo que la mala gestión ha empezado.

Despilfarro, clientelismo y prioridades invertidas

La priorización del dinero público en España se ha orientado en demasiadas ocasiones al mantenimiento de redes clientelares, a los llamados “chiringuitos políticos” y a la construcción de infraestructuras sin utilidad real, como el aeropuerto de Ciudad Real o el tranvía de Jaén. A ello se suma la financiación pública de entidades, fundaciones y asociaciones vinculadas a partidos políticos, cuya proliferación dificulta el control, la transparencia y la evaluación de su utilidad social.

Las administraciones locales acumulan decenas de miles de entes públicos y parapúblicos, muchos de ellos de función poco clara. Se reparten decenas de miles de millones de euros en subvenciones mientras sectores estratégicos, como la investigación científica, sobreviven con convocatorias exiguas que apenas alcanzan los 30.000 euros por proyecto.

Al mismo tiempo, se aprueban millones de euros en subvenciones a determinadas entidades mientras faltan recursos para el mantenimiento básico de infraestructuras hidráulicas, forestales, urbanas y de protección civil.

Según un estudio publicado en Vozpópuli (1) Hacienda desconoce a quién pertenecen 1.239 entes. Las administraciones locales acumulan más de 17.000 entes. Se desconoce la función real de muchos de ellos y quién está detrás. Las diputaciones reciben 350 millones en subvenciones mientras funden su presupuesto en nóminas. Las administraciones reparten 100.000 millones a 27.000 empresas, partidos y entes .El Gobierno aprueba este año 2,2 millones de euros en subvenciones a más de 20 entidades para la promoción de la igualdad (2)

El coste real de la corrupción

Las estimaciones sugieren que la corrupción supone una pérdida aproximada del 4,5 % del PIB, lo que equivale a unos 60.000 millones de euros anuales en ingresos no recaudados o perdidos por fraude (3). Otras estimaciones elevan esa cifra hasta los 90.000 millones, aunque su cuantificación exacta es compleja. La corrupción en España se concentra principalmente en la administración local y autonómica, especialmente en el urbanismo y la adjudicación de contratos públicos.

Diversos estudios sostienen que, en ausencia de corrupción, España podría crecer al menos un 1 % más cada año.

Cuando el desastre tiene nombre y apellidos

Los desastres asociados a episodios como la DANA de Valencia, los grandes incendios forestales, la erupción volcánica de La Palma, el colapso de carreteras por nevadas o los daños causados por borrascas recientes no responden únicamente a la fuerza de la naturaleza, sino también a la incompetencia política y a décadas de abandono del mantenimiento y la prevención.

En algunos casos, la respuesta política deriva en sobreactuaciones que restringen libertades básicas bajo el pretexto de la seguridad, mientras se evita asumir responsabilidades estructurales. El miedo se utiliza como herramienta de gestión, amplificado por terminales mediáticas, mientras se oculta el verdadero problema: la falta de inversión en infraestructuras, recursos humanos y planificación preventiva.

 

En relación con la borrasca Leonardo en Andalucía, la sobreactuación de los políticos raya el despotismo. La Junta de Andalucía “PPera” de Juanma Moreno ha llegado a obligar a los vecinos de Grazalema (Cádiz) a abandonar sus casas por su seguridad. He de decir, que si yo no quiero no me obliga a salir de mi casa ni Donald Trump ¿Y qué hacen los ciudadanos?, pues obedecer y si es posible aplaudir a las 8 h la magnificencia de sus victimarios. La vocación mesiánica de Juanma Moreno se hizo notar cuando hace unas semanas instauró decenas de “vacunódromos” para inocular a los andaluces, por si acaso, un fármaco (vacuna COVID-19) con sobradas pruebas de toxicidad. En este mimetismo, estos días en Andalucía se ha podido visualizar un escenario similar al de la farsa pandémica de la COVID-19, calles vacías, supermercados vacíos, supresión de clases, confinamientos climáticos y reducción de la movilidad. Todo ello por nuestra seguridad. Mientras tanto, la gusanera mediática, todos esos miserables voceros al servicio de la casta política y de sus dueños, inocula el miedo y el terror. Entretanto, el ciudadano acaba claudicando o babeando como el Perro de Paulov ante la extensión generalizada del terror, obedece, calla y luego agradece los servicios prestados por sus políticos, sin mirar más allá de lo que representa la fuerza de la naturaleza: la falta de inversión pública en mantenimiento y mejora de las infraestructuras públicas y los recursos humanos en materia preventiva. Y lo peor, su capacidad de discernimiento y sentido común son anulados como infra-ser al que lo han convertido sus victimarios (la casta política-mediática).

Pero lo más ruin y abyecto es que luego saldrán en sus terminales mediáticas señalando al cambio climático, consecuencia de los hábitos del propio ciudadano, como causante de estas desgracias naturales.

El reflejo local del problema: el entorno más cercano

Todo esto lo podemos visualizar sin necesidad de “microscopio” en nuestro entorno más cercano, nuestro pueblo. En el caso del mío, Úbeda, los desastres de las infraestructuras urbanas, competencia municipal, son mayúsculos, habiéndose comprometido seriamente la seguridad ciudadana. En muchos casos, estos desastres se podrían haber evitado con un mantenimiento adecuado: revisión y restauración de los muros de la muralla, plaza de toros,  mantenimiento de parques y jardines…, pero todo ello es inabordable con un servicio de personal insuficiente. Un ejemplo palmario de abandono e incompetencia, que me toca de lleno es el del parque del comendador, abandonado a su suerte. La erosión ha provocado tal denudación de un terreno desprovisto de cobertura vegetal, que ha tirado árboles de enorme porte (ni podados ni mantenidos) al suelo, algunos a la calle, lo que podría haber provocado una desgracia. Eso sí, nuestra corporación socialista se gasta 360.000 euros en un horrible mirador de madera que arruina la auténtica vista natural del mirador de la Ronda de Miradores junto con el destrozo estético y urbanístico de la plaza de las murallas de San Lorenzo. Y en este escenario, nuestra alcaldesa se deja la piel para que se extienda la supresión de las clases escolares un día más, cuando la mayor parte de los pueblos de la comarca y la provincia han reanudado con normalidad las actividades académicas. Espero que los ciudadanos ubetenses tengan altura de miras y no le agradezcan, en primer lugar lo que es su obligación legal, en segundo lugar su torpeza (suspender las clases) y en tercer lugar las posibles responsabilidades que se puedan desprender de los desastres ocurridos.



El "mamotreto" de 360.000 euros (añadido al destrozo estético de la calle de las murallas de San Lorenzo)

Moraleja

Las catástrofes no siempre son inevitables. Muchas se gestan lentamente, año tras año, a base de desidia, corrupción, despilfarro y malas decisiones políticas. Si se mantiene un sistema que prioriza el clientelismo, la propaganda y el gasto improductivo frente a la prevención, el mantenimiento y la responsabilidad, las desgracias irán a más. La naturaleza seguirá siendo poderosa. La pregunta es si la sociedad seguirá aceptando que sus consecuencias sean agravadas, una y otra vez, por quienes deberían evitarlas.

Como sigamos manteniendo este régimen del 78, nefasto y corrupto en esencia, las desgracias irán a mayores. No votes.

 

Pedro Ángel Latorre Román

 

1)    https://www.vozpopuli.com/economia/hacienda-detecta-1239-entes-fantasma-de-los-ayuntamientos-no-sabe-a-quien-pertenecen.html#goog_rewarded

2)    https://www.igualdad.gob.es/comunicacion/sala-de-prensa/el-gobierno-aprueba-la-concesion-directa-de-22-millones-de-euros-en-subvenciones-a-mas-de-20-entidades-para-la-promocion-de-la-igualdad/

3)    https://www.lavanguardia.com/economia/20190608/462746234921/fraude-corrupcion-malversacion.html?facet=amp

 


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